Sentimientos: cuáles son y su relación con las necesidades

mujer pensando en sus sentimientos y relación con las necesiades
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Introducción

¿Cuándo fue la última vez que echaste combustible a tu coche? ¿Cómo te diste cuenta de que era hora de hacerlo? Lo más probable es que hayas visto el indicador de combustible bajo o, peor aún, encendido porque ya habías llegado a la reserva.

Ahora imagina no solo conducir sin ese indicador, sino también sin velocímetro y sin tacómetro. Sí, puedes oír el motor y notar cuándo cambiar de marcha, pero eso lo sabes porque alguien te lo enseñó. Y te pregunto: ¿sabes identificar cómo te sientes cuando estás ansioso, desconsolado, estremecido o tenso? Mejor aún, ¿sabes por qué te sientes así?

Si eres de los que siente algo pero no sabe qué ni por qué, no estás solo: es más común de lo que piensas. En el colegio nos enseñan la tabla periódica, las leyes de la física y las etapas de la metamorfosis de una rana, pero casi nadie nos enseña a identificar lo que sentimos. Cada día hay más conciencia de esto, pero si creciste en una generación o un entorno donde nadie te lo explicó, tranquilo: estás en el lugar correcto.

Y hay algo más. Según Thomas d’Ansembourg, en Deja de ser amable, sé auténtico, aprendimos a ser complacientes, a ocultarnos tras una máscara y a disimular lo que nos pasa para ganar reconocimiento o integración. No solo no aprendimos a leer ese tablero: aprendimos a taparlo.

En este artículo vas a recorrer tres pasos: identificar lo que sientes, entender qué necesidad hay detrás y aprender a pedir lo que necesitas. Al final verás cómo encajan en un método más amplio, la Comunicación No Violenta.

En resumen

  1. Un sentimiento es una señal, como el indicador del tablero. Es una emoción o una sensación, no un pensamiento.
  2. Los sentimientos se dividen en dos grandes grupos: los que aparecen cuando las necesidades están satisfechas y los que aparecen cuando no lo están.
  3. Algunas palabras que usamos como sentimientos (ignorado, manipulado, traicionado) son en realidad juicios sobre lo que el otro nos hace.
  4. Las necesidades son universales y el libro las agrupa en nueve categorías.
  5. Lo que pedimos es una de las muchas formas de cubrir la necesidad, y confundirlas nos atrapa.
  6. Pedir bien es hacerlo de forma concreta y sin exigir.

1. Identificar los sentimientos

Un sentimiento es una emoción o una sensación, no un pensamiento. El libro incluye dos listas muy extensas, elaboradas por el Centro para la Comunicación No Violenta, que dividen los sentimientos según se satisfagan o no nuestras necesidades. Esta es una selección.

Sentimientos que experimentamos cuando nuestras necesidades son satisfechas

Agradecido, alegre, aliviado, animado, apasionado, calmado, cómodo, confiado, conmovido, contento, curioso, descansado, entusiasmado, feliz, inspirado, libre, maravillado, optimista, orgulloso, radiante, realizado, satisfecho, seguro, sereno, tranquilo, valorado, lleno de esperanza, lleno de ternura.

Sentimientos que experimentamos cuando nuestras necesidades no son satisfechas

Abatido, aburrido, agobiado, angustiado, ansioso, apático, apenado, asustado, avergonzado, cansado, celoso, confuso, desanimado, desconcertado, desconsolado, desesperado, desorientado, enfadado, estremecido, frustrado, furioso, harto, herido, impotente, incómodo, inquieto, inseguro, irritado, melancólico, molesto, nervioso, preocupado, rabioso, resentido, solo, tenso, triste, vulnerable.

Son solo una parte, y la lista completa está en el apéndice del libro. Si quieres ver más palabras con su significado y la necesidad que suele señalar cada una, consulta nuestra lista de sentimientos y su significado.

Un consejo para empezar: escucha primero el cuerpo (¿dónde lo notas?, ¿pecho, estómago, garganta?) y busca después la palabra más precisa. Ponerle nombre importa más de lo que parece: un estudio de neuroimagen mostró que etiquetar la emoción reducía la respuesta de la amígdala ante imágenes negativas y aumentaba la actividad de una región de la corteza prefrontal derecha.

Ojo con las palabras que parecen sentimientos

El libro añade una tercera lista, con una advertencia: hay palabras que solemos usar como sentimientos cuando en realidad son juicios o interpretaciones de lo que el otro nos hace. Algunas:

Abandonado, atacado, despreciado, engañado, humillado, ignorado, incomprendido, invisible, juzgado, manipulado, no escuchado, rechazado, traicionado, utilizado.

Si dices “me siento ignorado”, no describes lo que pasa dentro de ti, sino lo que crees que hizo la otra persona. Detrás suele haber un sentimiento real, como tristeza o soledad, y es ese el que hay que nombrar. En la guía de referencia encontrarás cómo traducir cada una de estas palabras a un sentimiento real.

2. Cómo se relacionan con las necesidades

La clave está en las dos listas de arriba. El sentimiento depende de si una necesidad está satisfecha o no: el sentimiento es la señal y la necesidad es la causa. Como la luz de reserva del coche, que no es el problema sino el aviso de que necesitas combustible.

La lista de necesidades del libro las agrupa en nueve categorías (selección):

  • Supervivencia: alojamiento, aire, agua, movimiento, alimento, descanso, seguridad y protección.
  • Alimento en sentido amplio: afecto, calor, comodidad, dulzura, relajación y ocio, ternura, contacto.
  • Autoexpresión: plenitud y realización, acción, aprendizaje, creatividad, crecimiento, participar.
  • Autonomía: autoafirmación, elegir y decidir por uno mismo, independencia, libertad, tiempo y espacio para uno mismo.
  • Integridad: autenticidad y honestidad, saber adónde ir, autoconocimiento, equilibrio, autoestima, autorrespeto.
  • De orden mental: claridad y comprensión, coherencia, conciencia, descubrimiento, información, sencillez, estimulación.
  • De orden social: aceptación, amistad, amor y afecto, pertenencia, valoración, compañía, confianza, escucha y empatía, equidad y justicia, intimidad, reconocimiento, respeto, apoyo y consuelo.
  • De orden espiritual: belleza, esperanza, armonía, inspiración, gozo, orden, paz, serenidad, silencio, trascendencia.
  • Celebración de la vida: duelo y pérdida, fiesta, humor, juego, nacimiento, dar gracias.

Si quieres una explicación breve de cada categoría, con ejemplos, la tienes en la guía de sentimientos y necesidades.

La psicología llega a una idea parecida: la teoría de la autodeterminación propone tres necesidades psicológicas innatas (competencia, autonomía y relación) que, cuando se satisfacen, favorecen la motivación y la salud mental y, cuando se frustran, las debilitan.

Algunos ejemplos de lo que un sentimiento puede señalar (no es una traducción exacta, la necesidad es siempre tuya):

  • Nervioso o preocupado: quizá necesitas seguridad y protección.
  • Solo: quizá necesitas compañía, proximidad o escucha y empatía.
  • Frustrado: quizá necesitas decidir por ti mismo o participar.
  • Cansado: quizá necesitas descanso.
  • Desconsolado o triste: quizá necesitas apoyo y consuelo.

Lo mismo con las palabras de la tercera lista. “Me siento ignorado” podría traducirse como “me siento triste y solo porque necesito escucha y proximidad”.

Un caso del libro. Terry llega cansado del trabajo y propone salir a cenar. Andrea, igual de agotada, prefiere quedarse en casa. Cada uno defiende su plan como si fuera una necesidad y chocan. El autor lo explica así: confundieron sus peticiones con necesidades fundamentales. No era que ella no escuchara a él, sino que ninguno se había escuchado a sí mismo antes de hablar. Al detenerse a mirar qué había debajo, descubrieron que ambos necesitaban descansar, recuperar intimidad y cambiar de aires. La solución fue un paseo con picnic junto a un lago al que iban cuando estaban enamorados, mejor que cualquiera de los dos planes iniciales.

3. Cómo pedir

Si la necesidad es lo que importa, ¿qué es la petición? Es la acción concreta que te gustaría que alguien hiciera para ayudarte a cubrirla. Y se formula sin exigir, con una pregunta abierta: “¿Estarías dispuesto a…?”.

El libro insiste en dos ideas:

  • No confundas necesidad y petición. Al ver lo que hay debajo de lo que pides, ganas libertad: hay muchas formas de cubrir una necesidad, no solo una. Cuidar la necesidad en lugar de regatear la petición abre un espacio para encontrarse y crear.
  • Cuidado con la solución rápida y chapucera. Solemos saltar de ver el problema a resolverlo sin preguntarnos qué está en juego de verdad. El autor lo ilustra con una anécdota suya: un cajón de la cocina que se atascó, un golpe de cadera para cerrarlo a la fuerza y el resultado, una cadera dolorida, un cajón dañado y un tenedor doblado. Se preguntó qué viejo patrón de “resolver a la fuerza” seguía vivo en él.

Una plantilla para empezar:

Me siento ___ porque necesito ___. ¿Estarías dispuesto a ___?

Por ejemplo: “Me siento cansado y un poco solo porque necesito descanso y compañía. ¿Estarías dispuesta a que cenemos en casa y luego veamos una película?”

En la edición en español del libro, la petición aparece como “demanda”. En el uso cotidiano “demandar” suena a exigir, que es justo lo contrario de lo que propone el método.

4. Una introducción a la Comunicación No Violenta

Lo que acabas de ver forma parte de un método más amplio: la Comunicación No Violenta (CNV), desarrollada por el psicólogo Marshall Rosenberg en los años sesenta. Thomas d’Ansembourg, nacido en Bélgica en 1957, antiguo abogado y trabajador social, hoy psicoterapeuta y especialista en CNV desde 1994, la divulga en este libro, que según su editorial supera el millón de lectores.

El método tiene cuatro partes, y cada una puede usarse de dos formas: para expresar con claridad cómo estás tú sin culpar ni criticar, y para recibir con empatía cómo está el otro.

ParteQué expresas tú
ObservaciónLo que ves, oyes o recuerdas, sin tus evaluaciones
SentimientoCómo te sientes (emoción o sensación, no pensamiento)
NecesidadLo que necesitas o valoras
PeticiónLa acción concreta que te gustaría, sin exigir

En este artículo cubrimos tres de las cuatro. Falta la observación, que consiste en describir lo ocurrido sin juzgar, y también la mitad del esquema que trata de escuchar con empatía. Ambas darán para los siguientes artículos: [ENLACE: artículo de observación y comunicación efectiva].

Un apunte honesto sobre la evidencia: una revisión sistemática encontró que la mayoría de los estudios sobre CNV, casi todos cuasiexperimentales, mostraron un efecto positivo, pero pide diseños metodológicos más robustos. Es una herramienta útil, no una ciencia cerrada.

Conclusión

Saber qué sientes y por qué es como volver a tener el tablero del coche: no evita los baches, pero te dice cuándo parar y qué necesitas antes de quedarte sin combustible. Como enseña el libro, muchos choques con los demás empiezan en no habernos escuchado a nosotros primero.

Si lo que sientes es muy intenso, dura semanas, afecta tu trabajo, tu sueño o tus relaciones, o por más que lo intentas no logras ponerle nombre, hablar con un psicólogo puede marcar la diferencia. Si dudas, lee [ENLACE: ¿Cuándo ir al psicólogo?].

Preguntas frecuentes

¿Hay sentimientos buenos y malos?

No. Hay los que sentimos cuando las necesidades están satisfechas y los que sentimos cuando no lo están. Todos te avisan de algo.

¿Qué hago si no sé qué siento?

Empieza por el cuerpo y recorre la lista. Con práctica, el vocabulario se afina. Te ayudará la guía de sentimientos con definiciones. Si te resulta muy difícil, un profesional puede acompañarte.

¿“Me siento ignorado” es un sentimiento?

No: es una interpretación de lo que hizo el otro. Detrás suele haber un sentimiento como tristeza o soledad.

¿Una necesidad es lo mismo que una petición?

No. La necesidad es algo que todos tenemos (descanso, comprensión, respeto). La petición es una forma concreta de cubrirla (“cenemos en casa”).

Referencias

  • d’Ansembourg, T. Deja de ser amable: ¡sé auténtico! Listas de sentimientos y de necesidades del apéndice, © Centro para la Comunicación No Violenta.
  • Rosenberg, M. B. Nonviolent Communication: A Language of Life.
  • Lieberman, M. D. et al. (2007). Putting feelings into words: Affect labeling disrupts amygdala activity in response to affective stimuli. Psychological Science, 18(5), 421-428.
  • Ryan, R. M. y Deci, E. L. (2000). Self-determination theory and the facilitation of intrinsic motivation, social development, and well-being. American Psychologist, 55(1), 68-78.
  • Danet, A. (2020). La comunicación noviolenta entre teoría y práctica. Una revisión sistemática. Revista de Paz y Conflictos, 13(1), 35-55.

Aviso: este contenido es de carácter informativo y educativo. No constituye diagnóstico, asesoramiento ni tratamiento médico, psicológico, nutricional, deportivo, financiero, legal, fiscal, laboral ni de ningún otro tipo profesional, ni es una recomendación personalizada. No sustituye la consulta con un profesional cualificado. Utopi no se responsabiliza del uso que se haga de esta información.

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