Elegir un psicólogo no es como elegir un médico general o un especialista por reputación. En terapia, la conexión humana importa muchísimo.
De hecho, múltiples investigaciones han encontrado que la relación entre paciente y terapeuta (lo que los expertos llaman alianza terapéutica) es uno de los factores más importantes para que la terapia funcione.
En palabras simples: sentirte en confianza, comprendido y acompañado no es solo algo “agradable”. Está asociado a mejores resultados, incluso sin importar el tipo de terapia que se use.
Por eso, es normal que no encuentres a “la persona ideal” en el primer intento. Y por eso también es mejor usar un enfoque práctico: filtrar bien, probar con criterio y elegir con calma.
A continuación te compartimos 5 consejos fáciles para elegir un psicólogo y aumentar tus probabilidades de encontrar a alguien que realmente te ayude.
Consejo #1: Evita al “generalista” (busca especialización real)
La experiencia no se improvisa, y la pasión suele ser específica.
Cuando un psicólogo se enfoca en un área concreta (por ejemplo: ansiedad, autoestima, trauma, duelo, pareja, TDAH, depresión, etc.), suele tener:
- Más práctica con casos similares al tuyo
- Mejor criterio para identificar patrones comunes
- Más herramientas específicas para ayudarte
- Más empatía basada en experiencia real
Cómo elegir un psicólogo más rápido: busca a alguien que diga claramente en qué trabaja y con qué tipo de personas trabaja.
Consejo #2: Elige procesos por encima de consultas sueltas
No hay nada “malo” en una consulta individual. Pero si tu objetivo es mejorar de verdad, suele ser más útil pensar en un proceso, no en una sesión aislada.
Cambiar la mentalidad de “pago una hora para que me escuchen” por “estoy trabajando un proceso con un profesional” puede hacer una gran diferencia.
Un psicólogo que trabaja por proceso normalmente:
- Diseña un plan (aunque sea flexible)
- Lleva seguimiento real de avances y bloqueos
- Llega a cada sesión con contexto y dirección
- Tiene más compromiso con el resultado del proceso
En general, si quieres cambios sostenibles, los procesos suelen funcionar mejor que las sesiones sueltas sin continuidad.
Consejo #3: Ten una llamada preliminar (antes de comprometerte)
Si hay algo que aumenta tus probabilidades de éxito, es esto: hablar primero con el psicólogo, incluso si es una llamada corta.
No hablamos de una sesión completa. Hablamos de una llamada breve de descubrimiento para validar si hay “fit”.
Esta llamada puede ayudarte a confirmar:
- Si te sientes cómodo/a hablando con esa persona
- Cómo trabaja (estructura, enfoque, frecuencia)
- Qué tipo de resultados puedes esperar
- Si te inspira confianza y claridad
Esto es especialmente importante si estás considerando un paquete o proceso, porque entrar en un plan con alguien que no te cae bien o no te genera confianza puede ser frustrante (y costoso).
Consejo #4: Filtra, filtra y filtra (sin culpa)
Cuando buscas psicólogo, no estás “siendo exigente”: estás cuidándote.
No te quedes con la primera opción solo porque fue la que apareció primero en Google.
Filtra por lo que realmente importa para ti, por ejemplo:
- Modalidad: presencial o terapia online
- Disponibilidad: horarios, urgencia, frecuencia
- Idioma y cultura: especialmente si vives en otro país
- Género del terapeuta: si te hace sentir más seguro/a
- Estilo de comunicación: más directo, más suave, más estructurado
- Afinidad personal: valores, forma de ver la vida, enfoque
La terapia no es un trámite. Es una relación profesional humana. Y tu comodidad importa.
Consejo #5: Verifica credenciales y experiencia (sin obsesionarte)
Elegir un psicólogo también es una decisión práctica.
Antes de empezar, vale la pena revisar:
- Su formación y estudios
- Su experiencia en el tema que buscas
- Si tiene licencia/certificación (según el país)
- Si explica con claridad cómo trabaja
Ojo: tener muchos seguidores en redes no es lo mismo que ser buen terapeuta. Y al mismo tiempo, tener muchos títulos no garantiza que conecten contigo.
La mejor combinación suele ser: credenciales reales + experiencia + buena conexión contigo.
Bonus: Lee reseñas (pero que sean confiables)
Muchos terapeutas dicen que una gran parte de sus nuevos pacientes llegan por recomendación. Y tiene sentido: cuando alguien te cuenta que le fue bien, genera confianza.
Pero hay un problema: en internet hay reseñas que no siempre son verificables.
Por eso, si vas a usar reseñas para elegir un psicólogo, intenta que sean reseñas reales y consistentes, no solo “5 estrellas” sin contexto.
En utopi.co, por ejemplo, las reseñas solo pueden ser escritas por clientes que realmente pagaron a través de la plataforma, lo que ayuda a que sean más confiables.
Conclusión: cómo elegir un psicólogo con más seguridad
Hoy, gracias a la terapia online, es más fácil acceder a apoyo psicológico sin importar dónde estés. Eso es una ventaja enorme.
La parte difícil es que también hay más opciones, y elegir puede sentirse abrumador.
Pero si sigues una ruta simple (buscar especialización, elegir procesos, tener una llamada preliminar, filtrar con intención y verificar credenciales), aumentas muchísimo la probabilidad de encontrar a la persona adecuada.
Y recuerda algo importante: si no te sientes cómodo/a con un psicólogo, cambiar no es un fracaso. Es parte del proceso de cuidarte.
